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“Es grave que se dejen de impartir estudios de Ingeniería Agrícola, porque no se suplen con ninguna otra formación”

Alejandro Acero, Doctor Universidad de Zaragoza:
“Es grave que se dejen de impartir estudios de Ingeniería Agrícola, porque no se suplen con ninguna otra formación”

Alejandro Acero es docente de alma y corazón, aunque este ITA colegiado del Colegio de Ingenieros Técnicos Agrícolas de Aragón, prefiere definirse como un guía de sus alumnos, alguien que fomenta el interés por el aprendizaje y por la observación. Él ha visto cómo en la Escuela Universitaria Politécnica de La Almunia, en la que lleva trabajando 25 años, cerraban los estudios de Ingeniería Agrícola, por ello alerta, con la suficiente autoridad, de la gravedad de la pérdida de conocimientos que a la sociedad le ha costado mucho conseguir. Esto es lo que nos cuenta.

· ¿Qué le motivó en su momento a dedicarse a la docencia, a formar a futuros profesionales de la agronomía?

Cuando alguien se plantea ser docente lo primero que le viene a su cabeza es si va a saber estar a la altura de los conocimientos que va a trasmitir, luego analiza y ve que lo importante es guiar a sus alumnos en su proceso de aprendizaje. Indudablemente apoyados en el estudio y comprensión de los hechos, pero sobre todo en estar cerca de los alumnos y en fomentar su interés por el aprendizaje, por la observación y por la humildad en este proceso. Esto es lo que me ha motivado y me motiva a permanecer en la docencia.

· Ha vivido en primera persona cómo algunas escuelas y universidades están cerrando los estudios de Ingeniería Agrícola por falta de alumnado, sin embargo, hay una gran demanda laboral en este sector. ¿Cuál cree que es el problema y la posible solución?

Es un proceso que están viviendo todos los estudios de ingeniería, creo que existen múltiples factores entre los cuales, y pidiendo perdón de antemano por excesivo simplismo, se pueden citar los siguientes:

Una desafección en nuestra sociedad por todo lo que signifique o esté ligado con el mundo rural. Esto aboca a nuestros alumnos a buscar otras alternativas y que no entre en sus elecciones la Ingeniería Agrícola.

A esta decisión de abandono del medio rural con beneficio del medio urbano, se une una falta de interés de nuestros regentes en promocionar estos estudios y este estilo de vida en nuestra sociedad, dejando al campo y a la vida rural en un segundo plano.

Otro factor de importancia ha sido la creación de muchas escuelas de ingeniería que han aumentado la oferta de forma artificiosa y que luego han tenido que cerrar tanto las nuevas escuelas como las que ya estaban asentadas en el territorio.

Por último, un factor común a todas las ingenierías, es la percepción que tienen los alumnos de estas, de unos estudios complicados, difíciles de superar y que no aseguran unas buenas perspectivas laborales y salariales.

La solución, pues, es ir poco a poco intentado abordar estas cuestiones. Hay algunas que son más complicadas, como la percepción y la tendencia de la sociedad hacia el medio rural. Otras que tienen que ver con el tejido empresarial y la necesidad de replantearse los tipos de contratos que están haciendo a los ingenieros más nóveles. Otras a la docencia y a los docentes, que deberíamos replantearnos lo que estamos enseñando en las aulas y cómo lo estamos enseñando. Periodo de reflexión para tiempos de incertidumbre.

· ¿Cree que se pierde un gran valor con la desaparición de estos estudios en algunos centros o hay otros estudios que suplen bien los de Ingeniería T. Agrícola?

Indudablemente la enseñanza de ITA no está suplida en estos momentos por ningún estudio que se oferte, desgraciadamente se está perdiendo conocimientos que a la sociedad le ha costado mucho conseguir y con esto se erosiona nuestra capacidad de resiliencia, añadiendo a esto problemas tan importantes para nuestro mundo como el cambio climático. Estos cambios en nuestro sistema necesitan personas formadas que sepan analizar prospectivamente lo que está ocurriendo en nuestros ecosistemas y su influencia sobre el medio agrario, y esta formación requiere ingenieros del perfil de la Ingeniería Técnica Agraria.

· ¿Las mujeres empiezan a igualarse en número a los hombres en los estudios de ingeniería?

 En mi centro, solo el 22% de estudiantes de ingeniería son mujeres.

· Dentro de todas las especialidades a las que puede optar un estudiante que quiera dedicarse al sector agroalimentario, ¿cuáles cree que son las que más futuro tienen?

Nosotros, y después de muchas visitas a las explotaciones, creemos que hay un fuerte déficit de ingenieros que se dediquen al mundo de la gestión de explotaciones agrarias hortofrutícolas. Estudiantes con capacidad de gestión y asesoría en riego, variedades, plagas y enfermedades, sistemas productivos distintos (mallas antigranizo, etc.). También encontramos problemas en la contratación de técnicos de explotaciones ganaderas enclavadas en el medio rural.

· La investigación universitaria, a la que usted se dedica ampliamente, ¿llega al terreno?

Desde luego la investigación que nosotros estamos efectuando se enclava en problemas que surgen desde el sistema productivo, pero nos queda mucho camino que recorrer a los dos entes. Al sector investigador le falta muchas veces capacidad de entender los problemas que tiene la empresa privada, y a la empresa privada le falta entender los tiempos y procedimientos de la investigación.